Abrigos oversized: la silueta dominante
El volumen sigue marcando el ritmo. Los abrigos oversized se consolidan como la opción más relevante de la temporada, con hombros relajados, cortes amplios y largos que superan la rodilla.
Se llevan en lana, paño y versiones más estructuradas, y funcionan tanto en looks minimalistas como en combinaciones más urbanas. La clave está en el contraste: siluetas grandes combinadas con prendas más simples.

El regreso del efecto pelo
Los abrigos de pelo —especialmente en versiones sintéticas— vuelven con una estética más sofisticada. Lejos del exceso, se presentan en tonos neutros como negro, marrón, gris o beige.
Aportan textura, profundidad y un punto de impacto sin necesidad de recurrir a colores llamativos.


Largo maxi: elegancia sin esfuerzo
Los abrigos largos se imponen como uno de los gestos más claros de la temporada. Tapados que rozan el tobillo o llegan hasta el piso construyen una silueta más estilizada y limpia.
Funcionan especialmente bien en looks monocromáticos, donde el abrigo es el elemento principal.

El trench, en nueva versión
El trench coat se mantiene como un clásico, pero adopta nuevas proporciones. Más amplio, más largo o con detalles sutiles en mangas y cuellos, se adapta a una estética más relajada.
Sigue siendo una de las piezas más versátiles del guardarropa, capaz de funcionar en distintos contextos.


Cuero: estructura y presencia
Los abrigos de cuero vuelven a ocupar un lugar central. Esta temporada se presentan en versiones largas, con cortes rectos y una estética más depurada.
Predominan los tonos oscuros, especialmente el negro, en líneas limpias que refuerzan su carácter moderno.


Capas y movimiento
Las capas resurgen como una alternativa al abrigo tradicional. Fluidas, envolventes y con caída natural, aportan una dimensión más sofisticada al look.
Son una opción ideal para quienes buscan algo distinto sin perder elegancia.


Puffers, pero más pulidos
El abrigo acolchado se mantiene, pero evoluciona hacia versiones más limpias y refinadas.
Se llevan en colores neutros, con menos volumen excesivo y una silueta más alargada, alejándose del look deportivo tradicional.

Una paleta neutra
El invierno 2026 se construye desde la neutralidad. Negro, gris, camel y beige dominan la escena.
Más que una tendencia puntual, se trata de una decisión estética: prendas atemporales, fáciles de combinar y con una fuerte presencia visual.
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